Inés es, por lo general, una niña tranquila. Supongo que si sumamos todo el tiempo que llora a lo largo del dÃa no supere ningún record de lloros y quejidos. El tema es que tiene la habilidad de concentrar la mayorÃa de sus quejas en un momento del dÃa: cuando hay que irse a dormir.
La pobre se ve que tiene en ese momento sus horas de andar despierta que se juntan con algún gas que otro y no encuentra una postura en la que estar tranquila. Bueno, hay una que la deja alucinada… si se la coge por los sobaquillos se queda alucinada mirando a todos los lados con sus ojos como platos.
Curioso y gracioso…
septiembre 26th, 2008 at 5:31 pm
Está claro que ya hay comunicación y empieza a percatarse del entorno.
Su condición femenina acelera el proceso.
septiembre 27th, 2008 at 11:10 pm
Dan ganas de cogerle de los sobaquillos jejeje