Pues no hubo manera, el Racing volvió a perder e Inés sigue sin ver ganar al equipo de su padre. Ahà me tenéis con el pinganillo en la oreja haciendo multi-tarea acunando a Inés y viendo el futbol por Internet. Ella tan pichi echándose la siesta.
Al final cogimos la niñera de la que hablabamos el otro dÃa. Esta la cosa muy malita y esta nos gustó y se adaptaba perfectamente a las fechas. Hoy han estado en el pediatra y la enana sigue cogiendo peso a buen ritmo (3.8 kilos, teniendo en cuenta que habÃa bajado hasta casi 3.4, no está nada mal) y de salud como una roca.