El lunes pasado Inés cumplió cuatro meses, y realmente parece que lo que ha pasado es una eternidad. Es verdad que lo digo todos los meses y me repito mucho. Pero es que ya casi ni nos acordamos del hospital, de las primeras noches en blanco o de la pelea con la subida de la leche.
Inés ya se duerme todos los dÃas entre las ocho y media y las nueve de la noche, sólo nos corta el sueño con su biberón de las cuatro de la mañana, ya sabe agarrar cosas, cada dÃa hace grititos nuevos y no para de reirse. De hecho se ha ganado a la nounou a base de risas y más risas.
¡Felicidades Inés! ¡Y sólo acabamos de empezar! 🙂
enero 14th, 2009 at 11:57 pm
Felicidades!!!! El año llegará sin que nos demos cuenta y ya me veo con ella chapoteando en la piscina.